sábado, 5 de noviembre de 2011

Uno y Otro // Corazón y conciencia.




Uno: ¿Por qué limitas a que sea ella misma?

Otro: Porque solo sufre.

Uno: No sufre y yo me siento raro…tengo tantas ideas.

Otro: ¿No recuerdas los meses anteriores?

Uno: No necesito nada.

Otro: Pero te ilusionaste al pensar que podría pasar. Te esperanzaste en una sorpresa.

Uno: No me decepcione…

Otro: Te apagaste en cuanto viste que no habían pensado en ti. Entristeciste

Uno: Sigo siendo como soy, sigo igual de palpitante, sigo igual de esperanzado.

Otro: Solo tienes más miedo de que vuelva a pasar y disfrazas ese hecho con escusas.

Uno: Estoy feliz.

Otro: Eres limitantemente feliz, aun tienes miedo y sabes que no quieres hacerlo más.

Uno: Me hace falta ocuparme en algo lindo, quiero ver esa sonrisa, me hace vivir.

Otro: ¿Y tus intereses?, ¿Y lo que a ti te hace sonreír?...que paso con todo eso.

Uno: Él no tiene la culpa, lo han hecho así.

Otro: ¿No crees que al que le interesa le pone un poco de empeño, aunque le cueste?

Uno: Quizás a él le cuesta mucho.

Otro: A ti te ha costado, te he visto desvelarte, preocuparte por los detalles y el procedimiento de las cosas, te ha costado incluso desgaste físico y psicológico y dime, ¿Qué haz recibido?

Uno: A veces el amor se revela a sí mismo de interminadas maneras, no precisamente en algo físico.

Otro: Pero te gustaría poder ver algo, tocarlo incluso recordar los detalles de algo físico ¿No?, ¿Cuántas veces te has pasado el tiempo pensando en lo que puede pasar? ¿Cuántas veces has sonreído imaginándote una escena romántica?... ¿valió la pena tanto desgaste?

Uno: Tristemente tienes razón.

Otro: Entonces, ¿Qué harás?

Uno: Nada, absolutamente nada.


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