domingo, 8 de noviembre de 2015

Síntoma cardinal.

Sopor Aeternus - In der Pelastra .

Puedo ver mi alma desde aquí,
Esta vacía y al mismo tiempo llena de recuerdos.
Mi frío cuerpo yace sobre la tibia cama, parezco tan pacífica.
¿Es que acaso, estoy muerta?

Pretendo visualizar los últimos días de mi existencia.
Todo es normal, a excepción de una escena que remota del año 1998
Una insignificante luz negra que nació de la epidermis viajando directamente al cerebro.
¿Que hizo en mí? lo armonioso de mis pensamientos se volvió confusión.
Borro la timidez; saco mi confianza interior.
Hizo  interesarme más en la muerte que en la vida.
Cambió los amargos recuerdos, por dulces antojos.
Dándome vida, pero acortando mi muerte.

De esa fecha a lo que puedo recordar, analizo desde lejos los radicales cambios.
Es interesante observar lo infantil de mis sueños, corromperse con el tiempo.
El aumento de la sensibilidad… de la necesidad de una caricia.
Lo frío y espeso de mi sangre en torno a la tristeza.
El odio, rencor, y enojo progresando a arranques de ira.
La ternura y empatía en personas vulnerables. Todo es bizarro.

Entender lo que ha pasado, hace que mi cerebro arda.
Y aun no puedo entender la causa de tantas modificaciones.
La única conclusión es que no hay retorno. Despierto.
Abro los ojos, sabiendo que es tarde para volver a mi monótono día.

Después de todo…prefiero estar sin vida.

1 comentario:

  1. queda perfecto con la canción el efecto de ambas partes tanto de lo bueno y lo malo dan un toque raro, me gusto mucho, aun conservas ese toque al escribir por eso me encanta y te amo muchisimo

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