20 de Enero 2001
Querido Tim:
Cada día que pasa es más
duro que el anterior. Hoy fue uno de esos días en donde lo único que deseas es
llegar a casa y ser recibido con un abrazo, un beso y un “cuentamelo todo”. Te
he extrañado mucho, siempre anhelo recibir una carta tuya, pero lo unico que
obtengo son cuentas y recibos de servicios que poco uso. La confusión de esta
mañana, me hizo recordar tu propuesta de matrimonio: fue una de las cosas más
hermosas que me han pasado, desde tu falso enojo y la estupida pelea por un
cepillo de dientes; eres realmente impredecible. Debo confesarte que al
principio pensé que terminarías conmigo; pero después ver el anillo turquesa,
reforce la promesa que me hiciste el día que nos reencontramos: Nunca dejaré de
buscarte. Sé que no estoy sola, porque, aunque no estas conmigo, puedo verte…
Te amo.
Val.
No hay comentarios:
Publicar un comentario